Díaz de Tuesta
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Piedras Verdes
PRIMEROS RELATOSAño: 1984 Relato ofrecido bajo licencia CC Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported
¡ALLÍ ESTABAN DE NUEVO! Una y otra vez. Brillaban, brillaban, brillaban… Abuela, no sé qué hacer, en cuanto cierro los ojos, las veo, si, las veo, y aunque son muy bonitas (bellas, lejanas, cercanas, frías) me asustan. Mira, aquí vienen, detenlas, abuela, detenlas, ¿por qué no puedes hacerlo? Tú eres vieja y sabia, y yo quiero dormir, oh, quiero dormir. ¿No te lo he dicho ya? Quizá no. Son verdes, verdes como… bueno, qué más da. Sólo sé que son verdes y que deleitan y me asustan a la vez, pobre niña mía, no te preocupes, sólo son pesadillas, eso pasa con el tiempo. Déjame cobijarte bien bajo las mantas, ¿ves?, ya pasó todo. El miedo se fue y san Félix de Valois te protegerá. Piedras verdes, piedras verdes, qué tontería. Es un mal sueño, tesoro. Además, ojalá fueran esmeraldas, no lo son, abuela, no lo son, son frías (arden, arden, arden, fuego helado, hielo ardiente) pero queman, queman, y tengo miedo de arder en un infierno verde. No quiero dormir, no quiero cerrar los ojos, mira lo que pasó con Pascualín, olvida eso, hija, qué tontería, no llores abuela, si no lloro, pero me has recordado a tu pobre hermano, sí, ya lo sé, pero yo sabía que…, tú no sabías nada, que sí abuela, y tú lo sabes, porque te conté lo que iba a pasar antes de que ocurriese, eso son tonterías, me hablaste de un lago de fuego, sí, te dije que vi a Pascualín en medio de un lago de fuego, pero eso no significa nada, ¡Pascual murió abrasado!, ¡calla!, las piedras verdes significan algo. Son redondas, redondas, redondas (bellas y terribles) pobre Pascual, quedarse aquel día dormido en el granero, está con el Señor. Yo estoy segura de que significan algo, calla y duerme, no puedo, todavía están ahí, cuéntame un cuento, abuela, érase una vez, así son todos, todo empieza siempre igual, hija, es la forma de acabar lo que importa, odio los finales malos, lo sé, pero éste cuento acabará bien, no te preocupes, cierra los ojos y escucha, érase una vez un espíritu maligno que habitaba en los infiernos, ¿por qué ha de ser tan desagradable, abuela?, calla y escucha, mi cielo, resulta que ese espíritu, encerrado como había estado allí durante toda una eternidad, terminó por aburrirse, y decidió salir a explorar el mundo de los hombres mortales, abuela, ¿por qué había estado encerrado?, porque no tenía cuerpo, hija, ¿y por qué?, pues, porque… bueno, hay demonios corpóreos y demonios incorpóreos, (niebla de maldad, sombra de odio) cierra los ojos, no abuela, que vienen las piedras verdes, ya verás cómo no, no duermas, sólo escucha, entonces fue donde Lucifer, padre, y le dijo que quería salir, pero no le dejó, ¿por qué?, a mí mamá me deja salir los fines de semana, sí, Esther, pero a ese demonio no le dejaban nunca, verás, no tenía cuerpo , y en la tierra era de poco provecho para Lucifer, sólo podía asustar a unos cuantos, mientras que en el Infierno podía ayudar a mantener encendidas las enormes hogueras en las que arden las almas de los niños malos, qué tontería, abuela, yo no creo en el Infierno, bueno eso ya se verá, ahora escucha el cuento, bueno, pues no se conformó, y se puso a buscar una salida del Averno, pero todas estaban vigiladas por los Guardianes de Lucifer, entonces buscó un rincón apartado y cavó y cavó, pero si no tiene cuerpo, ¿cómo cavaba?, pues con la fuerza de su mente, hija, poco a poco, horadando el techo, siglo tras siglo, milenio tras milenio, y por fin llegó a un pozo, vio a una vieja inclinada sobre él, sacando agua y entonces saltó, durante una milésima de segundo la vieja no pensó en nada, y ese momento lo aprovechó el demonio para posesionarse de su cuerpo, creo que ese cuento no me gusta, abuela, quiero dormir, ¿y podrás?, no sé, si quieres sigo contando, es que me estoy poniendo nerviosa, parece mentira, una chica tan mayor, es que encima de que he tenido una pesadilla terrible, me cuentas cada cosa, te he dicho que acababa bien, ¿no?, pues entonces sigue, la vieja pasó una serie de circunstancias que me voy a saltar, como un enfrentamiento con alguien en el granero, bueno, ya no era la vieja, claro, si no el demonio (maldad, odio, muerte) que necesitaba quemar personas humanas de vez en cuando, ¿sabes?, es como una necesidad, algo que te arrastra, bueno, tampoco importa, para qué están los seres humanos, ¿no?, lindos juguetes de Lucifer y sus secuaces, entre los que me… se encuentra, abuela, calla, no querida, ya no, las piedras verdes, abuela… , no son piedras, Esther querida, ¡ABUELA!, maldita, maldita, maldita… ¡CALLA, ABUELA! ¡SON OJOS! ¡LO QUE SEAS! Son los ojos, son sus ojos, son MIS ojos. Mírame, Esther, mírame, mírame, no, no, me quemas, me quemas, me…. |
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