Año 102. Isaías Owenderum

TERCERA ÉPOCA

Año: 2009

Relato ofrecido bajo licencia CC Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported


(anotaciones a lo largo del año 102)



En la ciudad de Aisildur ya no queda esperanza. No hay alternativa, incluso los altos gobernantes, los reverenciados Señores de Larken, que comparten la piel de oro con los dioses, han comprendido que no se puede ignorar el problema, ni sacar ventaja de ello (aunque esto, no lo admitirán jamás, nunca reconocerán que sus últimos deseos de enterrarse lejos y en lugar oculto, ha sido para protegerse de cazadores como yo).

Mortes manent. Los muertos permanecen. Los muertos regresan, y regresarán, una y otra vez, para alimentarse de los pocos vivos que queden.

Los Señores de Larken, Alda y Galio, han demostrado tener más cabeza que sus antecesores, y nos han suplicado que intervengamos. Yo suelo trabajar solo, siempre he trabajado solo, pienso que es bueno que el nombre y la misión de la familia poco se vaya diluyendo poco a, que las sombras olviden que son buscadas, que bajen la guardia… Pero ahora debo actuar, y admitir de forma relativamente pública quién soy, el Owend’Aruum, la Ventana de los Aruum al mundo de las tinieblas, aquel que puede ver, aquel que puede matar, que debe matar…

Por el bien de Aisildur, este Owend’Aruum se ha aliado con Adrian Van’Moor, heredero de los Señores de Larken, experto en magias arcanas, y con la propia Hermandad de las Cinco Estrellas. No me fiaría de esa gente, no me fío, pero han perdido un miembro importante en este desastre, Mateo de los Ríos, uno de sus líderes, y sé que desean intervenir, y que harán cuanto sea necesario por ayudar.

Será necesaria toda ayuda posible.

Hemos decidido debilitar al Señor Vampiro aun a costa de la propia Aisildur y aún a costa de nuestro propio poder. Eliminaremos todo rastro de magia de la ciudad. Crearemos un agujero en la textura mágica, de lado a lado, tan grande, tan profundo, que pasarán generaciones antes de que pueda recuperarse. Pero se recuperará, al menos en su mayor parte. Y, si nosotros tenemos éxito, la ciudad tendrá un futuro,
Por esto, los Señores de Larken han decidido trasladar la capital a Anabel. Una capital Arym necesita demostrar gran potencia mágica, y Aisildur ya no podrá ofrecer ni una chispa de poder, durante demasiado tiempo.

Conseguimos acorralar al vampiro, en las catacumbas, y conducirlo poco a poco hacia el lugar que nos interesaba. Hundí la estaca en su pecho, aún sabiendo que no conseguiría matarlo, no a él. Me miró, justo un segundo antes de que le decapitase. Cuánta maldad en aquellas pupilas. El color violeta original había sido corrompido por el rojo intenso de la Hechicería de Sangre. No puede escapar, no debe escapar. Si lo logra, yo moriré, pero no es lo que más me preocupa. Me preocupa Aisildur, y el mismo mundo.

He hecho todo lo que he podido. Esta clase de criaturas, tan poderosas, no pueden ya morir, sólo se las puede controlar. La Iglesia de Zayn se ocupará. Creo que van a crear en su interior una Orden específica que se encargará de la custodia de la tumba.

© Yolanda Díaz de Tuesta

  1. No hay Comentarios

Debe estar registrado para comentar en esta entrada.

  1. No hay trackbacks